Additionally, paste this code immediately after the opening tag:
 

Gira el dispositivo para acceder al contenido

Menú

Érase una vez un chocolatero suizo llamado Philippe Suchard. A Philippe le gustaba tanto el chocolate que quería que todo el mundo pudiera disfrutarlo. Un día, en el año 1825, se le ocurrió una idea mágica: fundaría su propia chocolatería y así todos podrían probarlo.

En 1826, con la chocolatería ya en marcha, Philippe inventó unas máquinas para poder hacer el chocolate más delicioso del mundo. Esto le hizo muy famoso y su chocolate era popular en toda la región.

Una tarde de 1880 estaba Philippe en su chocolatería cuando pensó que sería fantástico si pudiese llevar su chocolate a otros lugares, así que decidió abrir una chocolatería en Alemania. Poco a poco fue abriendo chocolaterías que endulzaron toda Europa.

Finalmente, las chocolaterías Suchard llegaron a España en 1910, donde hicieron las delicias de niños y adultos.

Ya en 1960, como las chocolaterías Suchard eran tan famosas, decidieron crear el Turrón Suchard Clásico, para convertir la Navidad española en la más mágica del mundo.

Después del Suchard clásico, se inventaron un montón de nuevos turrones con los ingredientes más deliciosos para endulzar la Navidad.

Desde entonces, gracias a Philippe Suchard y a su pasión por el chocolate, muchísimas personas han conseguido saborear la Navidad con la ilusión de un niño.